Tres de las lunas interiores de Neptuno podrían ser restos de antiguos mundos helados que se fragmentaron tras el impacto de Tritón. Según datos del Telescopio Espacial James Webb, se detectaron minerales de arcilla ricos en magnesio en las lunas Larissa y Galatea, observados por primera vez en el sistema solar exterior. Estos minerales se forman en las capas internas profundas de grandes cuerpos helados después de un calentamiento prolongado.
Los minerales de arcilla apoyan la hipótesis de que Tritón destruyó las lunas originales de Neptuno y sus fragmentos se volvieron a unir para formar las lunas interiores. Sin embargo, el origen de estos minerales sigue siendo controvertido; otra posibilidad es la fragmentación de un planeta enano que no pudo escapar de la gravedad de Neptuno. También se detectó un mineral hidratado no identificado en tres lunas y anillos, lo que despierta interés.
Se subraya la importancia de enviar una sonda espacial para resolver los misterios de Neptuno. Desde el sobrevuelo de Voyager 2 en 1989, se ha destacado la necesidad de estudiar Neptuno con más detalle. Este estudio fue publicado en la revista *Science Advances*.
