El tribunal de Nevada declaró culpable al empresario de Las Vegas, Brent Kovar, de 11 cargos de fraude telegráfico, dos cargos de fraude postal y dos cargos de lavado de dinero. Kovar, entre 2017 y 2021, afirmó a los inversores que operaba una minería de criptomonedas con un supercomputador de inteligencia artificial, recaudando 24 millones de dólares de 400 inversores. El tribunal señaló que la pena máxima prevista es de 280 años de prisión.
Kovar prometió a los inversores rendimientos anuales del 15‑30 % y garantía de reembolso del 100 %; sin embargo, las supuestas "ganancias" se financiaron únicamente con el dinero de nuevos inversores y la empresa no disponía de reservas reales de criptomonedas. El DOJ informó que Kovar utilizó los fondos obtenidos para operar la empresa, comprar regalos para empleados, adquirir una vivienda para sí mismo y efectuar pagos falsos de reembolso.
La empresa no tenía ningún activo criptográfico y la recuperación de las pérdidas de los inversores es incierta. Este caso también arroja luz sobre otros esquemas Ponzi de criptomonedas, como BitConnect, que en el pasado generaron pérdidas de millones de dólares con promesas similares.
