El presidente de EE.UU., Trump, firmó un decreto presidencial que reduce el número de vacunas recomendadas para los niños de 18 a 11 y aumenta los intervalos entre ellas. Estos cambios se basan en afirmaciones desmentidas científicamente, como que las vacunas 'sobrecargan' el sistema inmunológico de los niños.

Se señala que el decreto se basa en afirmaciones desmentidas, como que las vacunas causan autismo. Al firmar el decreto, Trump afirmó que las vacunas reducirían las tasas de autismo, aunque estas afirmaciones no están respaldadas científicamente.

Estos cambios harán que EE.UU. sea uno de los pocos países desarrollados que recomiendan tan pocas vacunas. Actualmente, solo Dinamarca recomienda el mismo número de vacunas que EE.UU.