Los Turboşarj son compresores que funcionan a altas revoluciones para aumentar la eficiencia del motor. Sin embargo, si no se suministra aceite, pueden producirse desgaste y daños permanentes en poco tiempo.

La falta de aceite suele aparecer por obstrucción de la línea de suministro, curvatura de la línea de drenaje o condensación del aceite en climas fríos. Además, algunos mecánicos utilizan silicona líquida en lugar de una junta, lo que impide el paso del aceite y genera el problema; esta práctica no está confirmada por los fabricantes. La baja presión de aceite del motor y un filtro de aceite obstruido también generan riesgos similares.

Para que el Turboşarj tenga una larga vida útil, debe usarse el aceite totalmente sintético y la viscosidad adecuada recomendados por el fabricante, y revisarse periódicamente las tuberías de entrada de aceite y el filtro de aire. La correcta cebado antes de la instalación y el primer arranque es crucial para garantizar el flujo de aceite. Factores como la contaminación del aceite aún no se han medido completamente, por lo que el mantenimiento periódico y la inspección por un especialista son imprescindibles.