En septiembre, la Guardia Costera de Filipinas intervino contra un buque de investigación con bandera china que se acercaba a un cable submarino de datos situado a 37 millas náuticas de la costa de la provincia de Batanes. La embarcación ignoró los requerimientos de contacto por radio, emitió una identidad falsa mediante el Sistema de Identificación Automática (AIS) y ejecutó maniobras de escape; la situación derivó en un episodio de tensión que incluyó el despliegue del mayor buque de la Guardia Costera filipina y la entrada en la zona de un buque de la Guardia Costera china.