Un cohete Long March-3B lanzado desde el Centro Espacial de Xichang, China, fue alcanzado por un rayo aproximadamente 30 segundos después del despegue. El video del evento, acompañado por las reacciones sorprendidas de espectadores cercanos, se compartió ampliamente. A pesar del impacto del rayo, el cohete completó su misión y colocó con éxito un satélite de comunicaciones en su órbita objetivo, que proporcionará transmisiones de datos a la Estación Espacial Tiangong.
Los efectos de los rayos en los cohetes han sido observados en el pasado. En 1969, el cohete Saturn V de la NASA durante la misión Apollo 12 fue alcanzado por un rayo dos veces, pero la misión se completó sin problemas. En 2019, un cohete ruso Soyuz también sufrió un evento similar y logró colocar su satélite en órbita con éxito.
Sin embargo, no todos los casos tuvieron un resultado positivo. En 1987, un cohete Atlas/Centaur fue alcanzado por un rayo, lo que provocó una falla en su sistema de control y la desintegración del vehículo. Tras este incidente, la NASA desarrolló reglas estrictas para evaluar las condiciones meteorológicas antes del lanzamiento, y desde entonces no se ha registrado ningún evento similar en Estados Unidos.
