Un desarrollador chino logró ejecutar una NVIDIA GeForce RTX 4060 en una estación de trabajo Huawei Qingyun W510 basada en ARM con Windows 11. Este experimento se realizó utilizando una copia de los controladores desarrollados por Nvidia para sus procesadores RTX Spark. La estación de trabajo cuenta con un CPU Kunpeng 920 de 24 núcleos fabricado por HiSilicon, un hardware con capacidad limitada para rendimiento de juegos.
La RTX 4060 logró ejecutar juegos como Black Myth: Wukong y Genshin Impact, pero el rendimiento fue bajo. Debido a la baja performance por núcleo del CPU y la latencia de memoria, los juegos funcionaron entre 20 y 25 FPS, con frecuentes bloqueos. Algunos juegos no pudieron iniciarse debido a incompatibilidades entre los sistemas anti-cheat y la emulación x86.
El mayor problema fue la imposibilidad de obtener salida de pantalla. Aunque la GPU era reconocida por el sistema, los puertos HDMI y DisplayPort no estaban soportados. Como solución, el desarrollador utilizó Sunshine y Moonlight para transmitir la salida a otro dispositivo, operando el sistema sin pantalla. Este fue un logro técnico, pero no una solución práctica.
