El ingeniero y creador de contenido vietnamita Chien-Tran construyó desde cero una central hidroeléctrica de pequeña escala aprovechando el flujo de un arroyo cercano a su vivienda, para generar 220 voltios de electricidad.

El proyecto sigue el principio básico de la hidroelectricidad: el agua es dirigida por un sistema de tuberías construido con paredes de ladrillo, y al pasar por una turbina y generador, su energía cinética se convierte en electricidad.

El agua utilizada en el sistema se devuelve al arroyo natural sin alterar su flujo original.