Investigadores de la Universidad La Trobe descubrieron que la especie anual de pasto (Lolium rigidum) desarrolla adaptaciones morfológicas y fisiológicas ante el estrés por sequía, lo que le permite sobrevivir. Esta especie es conocida como la maleza más problemática para los productores de cereales en Australia, con un costo anual de 93 millones de dólares.

El estudio examinó cómo responden poblaciones de esta especie de pasto, con y sin resistencia a herbicidas, a diferentes niveles de humedad del suelo. Los investigadores encontraron que una restricción moderada de agua puede inhibir el crecimiento del pasto, pero en algunos casos puede estimular su desarrollo. Las poblaciones resistentes pueden producir un 132% más de hojas y un 153% más de tallos en condiciones saturadas.

También se observó que la especie muestra flexibilidad en su período de floración y mantiene un mayor contenido de agua en las hojas bajo estrés. Estas características indican que el pasto puede persistir en entornos con restricciones de agua. Los investigadores destacaron que estos hallazgos requieren una reconsideración de las estrategias de manejo de malezas ante el cambio climático y la variabilidad estacional.