En Vizcaya, un propietario de una furgoneta entregó en febrero de 2025 el vehículo y la motocicleta de cross que llevaba en su interior a un comprador que contactó a través de Wallapop, a cambio de 45.000 euros.
El comprador mostró a través de WhatsApp un comprobante de transferencia bancaria falso que indicaba que el pago se realizaría en 72 horas, pero el dinero nunca llegó.
El estafador vendió la furgoneta dos días después a un tercero en Galicia por 25.000 euros, completando la cadena del robo; la policía consiguió congelar 19.500 euros.
