Max Verstappen (Red Bull) ganó el caótico Gran Premio de Baréin en Sepang, afectado por la lluvia y fallos de software que impactaron a todos los monoplazas.

La carrera comenzó con 40 minutos de retraso, varios coches perdieron potencia durante el período de safety car y fue detenida con bandera roja; la reanudación se produjo 1,5 horas después y la carrera se redujo a un sprint de cinco vueltas.

Verstappen adelantó al líder del campeonato Kimi Antonelli (Mercedes) en la reanudación para tomar el liderato y defendió la posición en las últimas cinco vueltas tras un nuevo safety car provocado por la avería de George Russell.