Virginia implementó una regulación que obliga a los centros de datos de IA a pagar todos los costos de infraestructura eléctrica para su uso exclusivo. Esta medida busca evitar que los altos precios de la electricidad afecten a los ciudadanos.

La regulación surge debido a que Virginia cuenta con más de 570 centros de datos y su alta demanda de electricidad ha provocado un aumento del 76% en los precios. Este incremento ha llevado a que incluso comunidades locales y escuelas tengan que reducir su consumo eléctrico.

La gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, expresó que esta medida ayudará a reducir los costos de electricidad para los ciudadanos y espera que los centros de datos sigan cumpliendo con los estándares ambientales y respondan a las preocupaciones de las comunidades locales.