La vitamina C puede aliviar los síntomas del resfriado, pero no debe considerarse como un método general de protección contra el resfriado.

La ingesta regular de vitamina C puede reducir la gravedad de los síntomas en algunos casos, pero este efecto es limitado y solo se observa en condiciones específicas.

La ingesta de vitamina C en altas dosis puede superar las necesidades diarias y causar efectos secundarios.