X, la plataforma de redes sociales propiedad de Elon Musk, resolvió una larga batalla legal con la Federación Mundial de Anunciantes (WFA). Este acuerdo pone fin al intento de responsabilizar a los anunciantes por retirar sus gastos de la plataforma debido a preocupaciones sobre la seguridad de la marca.
En 2024, X demandó a la WFA por un "boicot ilegal sistemático" contra la plataforma, pero un tribunal federal rechazó el caso en marzo al determinar que no había causado daño. El 9 de agosto de 2024, la WFA cerró la iniciativa Global Alliance for Responsible Media (GARM) y ambas partes reestructuraron su relación.
Esta resolución destaca que los cambios en las políticas de control de contenido de Musk desencadenaron las preocupaciones de los anunciantes sobre la seguridad de la marca; sin embargo, el comportamiento futuro de los gastos y posibles nuevas regulaciones siguen siendo inciertos.
