A los 200.000 millas deben cambiarse algunas piezas de los vehículos. Entre ellas se encuentran la correa de distribución, el sistema de embrague, la bomba de agua, la bomba de combustible, los elementos de suspensión y amortiguadores, el alternador y el líquido de transmisión automática. No reemplazar estas piezas puede provocar problemas mayores en el vehículo. Por ejemplo, no cambiar la correa de distribución puede causar daños al motor.
De manera similar, no cambiar el sistema de embrague puede generar problemas mayores en el vehículo. No reemplazar la bomba de agua puede provocar el fallo del sistema de refrigeración del motor. No cambiar la bomba de combustible puede causar el deterioro del sistema de combustible del vehículo. No sustituir los elementos de suspensión y amortiguadores puede afectar el sistema de suspensión.
No reemplazar el alternador puede provocar fallos en el sistema eléctrico del vehículo. No cambiar el líquido de transmisión automática puede causar problemas en el sistema de transmisión. Por ello, a los 200.000 millas es importante reemplazar estas piezas.
