A-1 Pictures y CloverWorks han puesto en marcha un estudio conjunto de formación y producción denominado FLINT BASE para hacer frente a la creciente crisis de personal en la industria del anime. La iniciativa, en la que también participan grandes estudios como MAPPA y Production I.G, busca reemplazar el modelo tradicional de taller por una estructura educativa académica para formar a nuevos animadores.
El presidente de A-1 Pictures, Akira Shimizu, reconoció que la sostenibilidad financiera del sistema y la independencia respecto al respaldo de Sony serán las mayores pruebas. FLINT BASE no garantiza empleo en A-1 o CloverWorks a sus graduados; el objetivo es capacitarlos para toda la industria.
Reducir la dependencia de la animación japonesa de infraestructuras extranjeras y crear capacidad local de animación intermedia (in-between) también figuran entre las metas a largo plazo.
