El Ministerio de Transporte y Movilidad Sostenible de España informó que el origen del accidente ferroviario ocurrido en Urda, en Toledo, fue la decisión irregular del centro de control de Adif en Madrid Atocha. Al producirse una falla en el sistema de seguridad LZB a las 08:32, se detuvieron seis trenes en un tramo de 90 kilómetros. Sin embargo, ocho minutos después, el operador del centro de control otorgó el permiso de circulación a los trenes a velocidad normal en lugar de la velocidad de seguridad, conocida como 'velocidad de visibilidad' (40 km/h).