Microsoft ha desactivado las contraseñas de imagen en la última actualización de Windows 11. Esta característica fue introducida con Windows 8 y permitía a los usuarios crear contraseñas dibujando líneas sobre sus fotos personales. Sin embargo, debido a que este método es débil en términos de seguridad, Microsoft está orientando a los usuarios hacia métodos de autenticación biométrica.

La actualización KB5101650 ha puesto fin al uso de contraseñas de imagen para los usuarios de Windows 10 y Windows 11. Las contraseñas de imagen existentes seguirán funcionando, pero los usuarios no podrán crear nuevas. Microsoft recomienda Windows Hello, PIN y métodos de autenticación biométrica como alternativas más seguras.

Microsoft ha explicado este cambio como un paso para mejorar la seguridad en la plataforma Windows. Las contraseñas de imagen se han demostrado débiles en términos de seguridad y fáciles de descifrar. Además, la actualización expande el pool de certificados Secure Boot, actualiza la herramienta cURL a la versión 8.21.0 y añade soporte para huellas digitales de certificados SHA-2 en el Protocolo de Escritorio Remoto.