Falta apenas unos días para la Semana de la Moda de Londres, pero una organización del sector ha llamado la atención sobre ropa que no corresponde a la pasarela. Se trata de uniformes usados por las fuerzas armadas británicas y el personal del NHS. El miércoles al mediodía, el thinktank Fashion Roundtable entregará en el número 10 una carta dirigida al alcalde Andy Burnham, en la que le solicita comprometerse a que los uniformes se fabriquen en Reino Unido. La misiva, firmada por más de 1.200 personas, incluye a Ben Fogle y al anfitrión de The British Sewing Bee, Patrick Grant; el documento del thinktank argumenta que estas compras públicas podrían ser críticas para apoyar la industria textil local, mantener el empleo y la resiliencia regional.

El mayor riesgo, señalan, es perder talento, un crecimiento amplio y resiliencia regional, por lo que abogan por que el gobierno otorgue contratos de adquisición textil a proveedores que fabriquen en Reino Unido. Según estimaciones del thinktank, basadas en los datos del ministro de Economía, el Ministerio de Salud y el de Defensa gastan aproximadamente 120 millones de libras esterlinas al año en uniformes, de los cuales el 55 % aún se fabrica en el extranjero.

Al analizar la pandemia de coronavirus (Covid inquiry), se descubrió que el proceso de adquisición de equipos de protección personal (PPE) fue defectuoso, llegando a gastar casi 10.000 millones de libras esterlinas en la cámara, la mayoría de los productos provenían de China. En contraste, en 2021 se gastaron 102,7 millones de libras esterlinas en PPE...