Apple, superando a Nvidia, recuperó el título de empresa más valiosa del mundo con una capitalización de mercado de 4.9 billones de dólares. Este desarrollo es interpretado por los inversores como una evasión de los riesgos de la carrera de infraestructura de inteligencia artificial y una reorientación hacia Apple, considerada una inversión más estable.

Este éxito de Apple coincide con la inminente salida de Tim Cook de la empresa y la posible sucesión por John Ternus. Se prevé que Ternus continúe con los enfoques de gestión financiera de Cook.

Apple ha adoptado una postura más cautelosa frente a la revolución de la inteligencia artificial, desarrollando sus propios grandes modelos de lenguaje, pero optó por aprovechar los servicios de Google para la transición a la nueva generación de Siri.