Un ataque cibernético contra la Base de Datos Legal Nacional de la Policía británica (PNLD) ha puesto en peligro la información de contacto de más de 100.000 agentes de policía y empleados de la justicia. El ataque, detectado el 26 de julio, fue reclamado por el grupo de chantaje de datos ExfilSquad, que afirma haber robado 135.000 registros.

Durante el ataque, se filtraron los nombres completos, instituciones y direcciones de correo electrónico de los agentes de policía, empleados de la justicia y socios del gobierno. Además, se pusieron en peligro los nombres y direcciones de correo electrónico de los usuarios que enviaron preguntas a través de la plataforma Ask the Police. No hay evidencia de que se hayan comprometido contraseñas o otras credenciales de seguridad.

El caso está siendo investigado por expertos en ciberseguridad y la Agencia Nacional de Delitos (NCA). Todas las organizaciones afectadas fueron informadas en los días siguientes al incidente y se les proporcionó información y orientación adicional. La Oficina de la Comisión de Información (ICO) también ha sido informada.