Un estudio de la Universidad de Aarhus, liderado por el profesor Tom Brughmans y publicado en Nature Communications, modela la red de carreteras terrestres del Imperio Romano en su punto álgido (siglo II d.C.) utilizando el atlas digital 'Itiner-e'. Los investigadores midieron el centralismo de las ciudades encontrando que, en la actualidad Turquía, Antioquía (Antioch), Ankara (Ancyra) e Istanbul (Byzantium) tenían una posición más ventajosa para los viajes por carretera que Roma itself.
Según los hallazgos, aunque el imperio no tenía su carretera principal que cruzara Roma, la ruta principal partía del norte de África y la costa levantina, pasaba por Antioquía y Ankara, proseguía a Istanbul hacia Europa y, desde allí, se extendía al Valle del Po y Milán hacia Francia.
La investigación excluye las rutas marítimas, por lo que el verdadero centro de gravedad del imperio aún no se ha determinado completamente; el próximo paso sería modelar un enfoque multimodal (tierra y mar).
