Audi ha decidido trasladar la producción de los SUV Q7, Q8 y el enorme Q9, que actualmente se fabrican en su planta de Bratislava (Eslovaquia), a una nueva instalación que se construirá desde cero en Georgia, Estados Unidos.
La compañía prevé invertir 4.000 millones de dólares en esta factoría, que tendrá una capacidad anual de 200.000 vehículos y debería estar operativa para 2030, lo que permitirá a Audi vender en el mercado estadounidense sin pagar aranceles.
El año pasado solo los aranceles de 2025 supusieron un coste de 1.200 millones de euros para la empresa, mientras que Audi exporta actualmente 160.000 vehículos al año a Estados Unidos.
