La misión conjunta ESA-JAXA BepiColombo sobrevoló Mercurio en el cuarto sobrevuelo de septiembre de 2024, pasando a 165 kilómetros de la superficie durante una gran erupción solar. Los investigadores del Instituto de Ciencias de la Universidad de Helsinki, publicados en Nature Astronomy, confirmaron que estas partículas de alta energía interactúan con la superficie y producen rayos X. El estudio también muestra que el débil magnetosfera de Mercurio puede servir como un laboratorio natural para probar cómo respondería la fuerte magnetosfera de la Tierra a tormentas solares intensas. Los datos recopilados alimentarán directamente los modelos de resistencia al clima espacial de satélites en órbita baja y redes eléctricas.