Blizzard canceló StarCraft: Ghost en 2002, tras 12 años de desarrollo, después de haberlo anunciado en el Tokyo Game Show. El juego pretendía llevar a la compañía al mercado de consolas y ofrecer una experiencia distinta al estrategia en tiempo real, centrada en la agente rebelde Nova.

Durante el desarrollo surgieron una cultura de "iteración infinita" y desacuerdos contractuales, lo que acabó derivando en su traspaso a Swinging Ape Studios.

Al cancelar el proyecto, Blizzard integró al personaje Nova en StarCraft 2 y Heroes of the Storm, continuando su historia en otras novelas. La década de 2030 ofrecerá a los jugadores una experiencia de acción y mundo abierto, saldando una deuda largamente esperada.