Boox anunció el modelo Picco en julio, pero no ofreció detalles. Según informes de IFA, el dispositivo se lanzará en noviembre sin precio confirmado, pero sí con una pantalla táctil de papel electrónico de 3,97 pulgadas. A diferencia de los dispositivos Xteink, la parte posterior no incluye un imán para acoplarlo al teléfono.
El dispositivo cuenta con botones físicos para girar la página, y los gestos de presión corta y larga se pueden personalizar. No tiene almacenamiento interno; los libros se guardan en un lector de tarjetas microSD. Soporta transferencia de archivos mediante USB-C y WiFi.
Funciona con un sistema operativo personalizado basado en Linux, no en Android, e incluye algunos complementos para timer, lista de tareas y seguimiento de estadísticas de lectura. Por no tener firmware abierto, es menos hackeable y personalizable que los modelos Xteink.