El 26 de octubre de 1970, los trabajadores en Fullerton, California, cubrieron una carretera de un parque industrial con una mezcla de 'glasphalt' compuesta por el 63 por ciento de vidrio de botellas rotas, el 36 por ciento de polvo de roca y el 1 por ciento de hidrato de arcilla. La vía experimental, de 183 metros de largo, fue comparada con un asfalto convencional; según los cálculos de la época, se necesitaban aproximadamente tres millones de botellas por milla de asfalto tradicional. El vidrio, al mantenerse más tiempo en estado sólido, provocó dificultades en la compactación y algunos fragmentos se rompieron en las poleas, pero las revisiones posteriores confirmaron que su resistencia al deslizamiento era aceptable.
California lanzó en 1970 una carretera con botellas: la historia de 56 años de 'glasphalt' y su estado actual
Un experimento iniciado en 1970 en Fullerton, California, que utilizó un 63 por ciento de residuos de botellas de vidrio, comenzó como una prueba para evaluar la viabilidad de los desechos en las carreteras y se extendió hasta proyectos en Baltimore, Nueva York y Australia, donde se aplicaron cantidades que van desde calles brillantes hasta rutas compuestas por residuos mezclados.
01glasphaltreciclajeasfalto artificialgestión de residuosconstrucción sostenibleeconomía circular