En la región sur de Nigeria, al menos 48 personas perdieron la vida y aproximadamente 100 están hospitalizadas tras consumir alcohol producido localmente. El comisionado de Salud del estado de Ondo, Banji Ajaka, indicó que los hechos ocurrieron en las áreas de los gobiernos locales de Odirbo e Irele, y que un total de 182 personas resultaron afectadas.

Entre los síntomas de aparición rápida tras la ingestión se encuentran la pérdida de visión, fallo renal y daño cerebral. Existen sospechas de que una bebida espirituosa local de alto contenido alcohólico llamada "Monkey Tail" fue mezclada con metanol.

Los vendedores afirman que la versión original es segura, pero que la versión adulterada es peligrosa. El gobierno aplica una prohibición general sobre la venta de alcohol en porciones y pequeños envases plásticos.