Barbra Streisand, durante la iniciativa de Donald Trump de renombrar el Kennedy Center como 'Trump-Kennedy Center', declaró que cree en la importancia del arte en la vida de la democracia y que las luchas giran en torno al 'nombre de un hombre y un ego incontrolable'.

Streisand, quien recuerda haber sido elegida como parte de los Kennedy Center Honorees en 2008, señaló que este reconocimiento no solo define una carrera, sino que representa la contribución del arte a la democracia.

Aunque una decisión judicial obligó a retirar el nombre de Trump del edificio, el expresidente continuó la lucha cubriendo la fachada con un gran toldo. Finalmente, el center fue cerrado para una gran restauración determinada por un board totalmente aliado.

En su declaración, Streisand recordó que el centro fue originalmente un regalo para JFK y subrayó que el arte debe crecer libremente, haciendo un llamado a participar en las próximas elecciones.