El experto advierte que usar el método de limpiar ventanas al limpiar el cristal interior del automóvil provoca acumulación de grasa y reduce la visibilidad. Manuel Carrasco, experto del centro Wash Car en Palma de Mallorca, señala que aplicar el método doméstico al limpiar el cristal interior del coche, lejos del resultado deseado, genera veladuras, círculos y una capa de grasa rugosa sobre el vidrio. Esto no es solo un problema estético; al entrar la luz solar, esta grasa obstruye la visión.
Dado que el 90% de la información la obtienen los conductores por la vista, tener el cristal sucio acorta los tiempos de reacción. El cristal interior es la ventana más rápida en ensuciarse, ya que las partículas de suciedad que entran al habitáculo desde el exterior se asentan en capas a través del sistema de ventilación. El funcionamiento continuo de la calefacción en invierno acelera este proceso. Carrasco señala que la mayoría de estas capas son responsabilidad de los residuos de suavizante absorbidos por la tela de microfibra al lavarlas en casa.
Al lavar en casa, estas telas retienen el suavizante y lo transfieren al cristal. En su lugar, recomienda usar tela de carbono; este material ofrece un acabado sin residuos. El método del centro comienza eliminando primero el polvo seco y la grasa pegajosa, luego aplicando un limpiador de cristales y, finalmente, limpiando con una tela de carbono para evitar que la grasa se vuelva a formar y proteger los tratamientos del cristal, proporcionando más brillo que los productos domésticos vendidos solo para un brillo momentáneo.
