China ha probado en los últimos años dos prototipos de enormes drones submarinos no tripulados (XXLUUV) en las aguas cercanas a la isla Hainan, con longitudes entre 35 y 45 metros, que son seis a ocho veces más grandes que el Boeing Orca XLUUV de Estados Unidos. Estos aparatos, que se acercan a las dimensiones convencionales de los submarinos, ya no se consideran solo drones de acompañamiento, sino plataformas capaces de asumir algunas misiones submarinas.