China anunció que planea desarrollar un nuevo modelo de defensa marítima basado en sistemas autónomos, en lugar de la defensa tradicional basada en la fuerza humana, para las islas en disputa del Mar del Sur de China. Esta propuesta se presentó en un artículo publicado en julio en la revista Command Control & Simulation por investigadores de la Academia de la Guardia Costera de China y la Universidad Marítima de Dalian.
Los investigadores proponen una red de múltiples capas compuesta por drones aéreos, embarcaciones no tripuladas que operan en la superficie y vehículos submarinos. La inteligencia artificial procesará los datos provenientes de estas plataformas para detectar amenazas potenciales, y el sistema está diseñado para seguir funcionando incluso si algunas unidades resultan dañadas. Este enfoque se basa en la idea de que vehículos no tripulados de bajo costo pueden ser efectivos contra activos militares grandes y costosos.
Sin embargo, el estudio sigue siendo una propuesta de investigación; aún no se ha demostrado que China haya equipado completamente esas islas con bases robóticas totalmente autónomas. Dado que varios países reclaman derechos sobre el Mar del Sur de China, el impacto de esta tecnología en el equilibrio militar de la región sigue siendo incierto. En fases posteriores será necesario clarificar la integración operativa real del sistema y aspectos como la seguridad de las comunicaciones.
