Nueva investigación, al demostrar que el polvo de los meteoritos tiene 'registro fósil', revela que el campo magnético moldeó el destino del universo durante la formación del Sol. Hace 4.6 mil millones de años, el sistema solar era una nube de gas y polvo; esta nube se volvió irregular con el tiempo y formó un disco tipo planeta. Un estudio liderado por Cauê Borlina de la Universidad de Purdue y Benjamin Weiss del MIT, se centró en los cálcico-aluminosos inclusions enriquecidos (CAI) encontrados en los meteoritos DOM 08006.
Estos CAI se cree que se formaron dentro de las primeras 200.000 años del sistema solar. Los investigadores midieron los minerales magnéticos que contienen estos granos de polvo, descubriendo que, en los primeros años del sistema solar, el campo magnético era 12 veces más fuerte que el campo magnético actual de la Tierra.
El campo magnético jugó un papel crítico al mover el gas hacia el sur del disco protoplanetario, junto con la gravedad, en la formación de la forma del disco. El DOM 08006, uno de los meteoritos con menos alteraciones, preservó esta huella magnética durante 4.6 mil millones de años.
