Científicos de la Universidad de Lund han detectado que el retrovirus endógeno PTERV1, presente en chimpancés pero no en humanos, se ha insertado junto al gen LINC00662, que desempeña un papel crucial en el desarrollo cerebral.
Este gen produce un ARN no codificante que regula positivamente los genes responsables de la maduración y la conexión de las neuronas.
La inserción del ADN viral suprime este mecanismo regulador, lo que provoca que el cerebro del chimpancé se desarrolle más lentamente que el cerebro humano.
