Científicos de la Universidad Diego Portales de Chile, utilizando el coronógrafo del telescopio Keck en Hawái, detectaron a Elias 2-24b, un gigante gaseoso menor de un millón de años que aún se forma dentro de un disco protoplanetario de gas y polvo.
Este planeta rompe el récord anterior de exoplaneta más joven (de 5 millones de años) por un amplio margen y se define como un "bebé" dado que aún se encuentra en la etapa temprana de su formación.
El descubrimiento sugiere que la formación de gigantes gaseosos puede ocurrir en escalas de tiempo mucho más cortas de lo que indicaban los modelos clásicos de acumulación del núcleo, y abre nuevas preguntas sobre cómo un planeta puede alcanzar tal tamaño en tan poco tiempo.