Elias 2-24 b, que permaneció oculto en los datos coronográficos del Observatorio Keck, ha obtenido el título de exoplaneta más joven registrado; su edad estimada es inferior a 1 millón de años. Los investigadores confirmaron el planeta mediante imagen directa en el hueco del disco que ALMA y el VLT habían señalado previamente, y este hallazgo demuestra que los modelos actuales de formación planetaria no logran explicar sus etapas más tempranas.