El circuito de Madring, de 5,4 kilómetros trazado alrededor del recinto ferial IFEMA de Madrid, ofreció en su primer Gran Premio de España una clasificación emocionante, aunque en carrera las oportunidades de adelantamiento resultaron casi inexistentes. El piloto de McLaren Lando Norris calificó de "innecesarias" las curvas 18 y 19 y propuso transformar ese tramo en una larga recta que desemboque en una horquilla; Kimi Antonelli y Carlos Sainz coincidieron en que el trazado es bueno para la vuelta rápida, pero no permite seguir a otro coche en carrera.