Un nuevo estudio ha logrado resolver el misterio de los cerebros humanos que se conservan incluso cuando otros tejidos se descomponen, un hallazgo común en excavaciones arqueológicas. Investigadores liderados por Alexandra Seviour de la Universidad de Oxford descubrieron que el proceso de descomposición del tejido cerebral crea un viaje químico que también proporciona protección. Este proceso agrupa los productos de descomposición del cerebro, formando una estructura más resistente.

Los investigadores enterraron carcasas de ratones en diferentes condiciones de agua y oxígeno, observando los procesos de descomposición durante seis meses. Los resultados mostraron que en entornos con bajo oxígeno y húmedos, el tejido cerebral sigue un proceso de descomposición diferente al de otros tejidos. En estas condiciones, las proteínas del tejido cerebral forman estructuras más resistentes y insolubles como parte del proceso de descomposición.

Se cree que este descubrimiento podría desempeñar un papel importante no solo en la arqueología, sino también en la comprensión de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Los investigadores sugieren que este mecanismo de protección podría ofrecer una nueva perspectiva para entender el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas.