Investigadores de la Universidad Purdue, la Academia Militar de West Point y la Universidad Internacional de Florida analizaron cientos de aplicaciones móviles dirigidas a soldados estadounidenses y encontraron códigos de empresas chinas, rusas u otras extranjeras en más de una octava parte de ellas. Por ejemplo, una aplicación popular que los militares usan para evaluar las condiciones de vida en sus bases contiene código de Huawei, clasificado por EE.UU. como una amenaza nacional a la seguridad desde 2020.

Otras dos aplicaciones fueron desarrolladas por empresas de origen ruso y utilizan el servicio publicitario ruso Yandex. Estas aplicaciones suelen ser gestionadas por redes publicitarias que operan de la misma manera para ciudadanos estadounidenses y no distinguen al personal militar. Sin embargo, estos datos pueden revelar la ubicación de bases militares, movimientos de unidades y rutinas de instalaciones protegidas donde se supone que se almacenan armas nucleares.

En abril de 2024, el Comando Central de EE.UU. reconoció oficialmente haber recibido múltiples informes de amenazas en las que soldados en Oriente Medio fueron objetivo durante la tensión en el Estrecho de Ormuz, utilizando datos de ubicación comerciales. Este caso se considera el primer reconocimiento oficial de una amenaza que el Pentágono ha advertido durante años.