Debido a las limitaciones de las webcams, incluso los modelos de alta resolución están limitados a 1080p o 720p por las plataformas de videoconferencia, lo que lleva a todos a buscar soluciones prácticas para verse mejor. El primer paso es elegir una webcam con un ángulo de visión estrecho y/o zoom digital, ya que los lentes gran angular distorsionan el rostro. Además, los modelos con buen soporte de software ofrecen más control sobre los ajustes de luz y color.
La iluminación es uno de los factores más críticos para verse bien en la webcam. Las luces desde arriba crean sombras duras en el rostro, mientras que el uso de dos luces laterales y una luz de fondo proporciona una imagen más equilibrada. Se pueden usar luces especiales para webcam como Elgato Key Light o Logitech Litra Beam LX, o incluso una simple lámpara de mesa para ajustar la iluminación. Desactivar los ajustes automáticos de la webcam y configurarla manualmente según las luces da mejores resultados.
La altura de la webcam también es importante. El montaje estándar en el monitor suele estar a una altura diferente a la del nivel de los ojos, lo que puede causar una imagen distorsionada. Para alinear la webcam con el nivel de los ojos, se pueden usar soluciones como un soporte de cámara separado, elevar la laptop o montarla en el centro del monitor. Un fondo limpio y equilibrado también ayuda a mantener la atención en ti.
