Una empresa con sede en Hayward, California, anunció un nuevo sistema que produce combustible a partir de aluminio y genera electricidad sin combustión. Puede suministrar energía continua de hasta 2 MW dentro de un contenedor estándar de 20 ft; el público objetivo son los centros de datos y los grandes consumidores de energía.
El sistema convierte chatarra de aluminio de baja calidad en energía mediante un proceso electroquímico que opera a baja temperatura, utilizándose así el metal de desecho como combustible. La empresa afirma que este contenedor es cuatro veces más compacto que los generadores diésel y cien veces más compacto que las baterías a escala de red, y promete cero emisiones en el sitio.
La tecnología sigue en fase piloto; se planifican pruebas de campo en 2027 con aproximadamente una docena de empresas y se apunta a iniciar la producción en serie en 2028. La compañía prevé, a futuro, una instalación de alrededor de 100 MW y una capacidad de almacenamiento de 10 GWh, aunque la escalabilidad y el suministro continuo de aluminio permanecen como incertidumbres.
