Corea del Sur elevó sus gastos de defensa a niveles récord con el presupuesto anunciado el 3 de septiembre. Para el año fiscal 2026, el monto destinado alcanzó 73,28 billones de won, unos 53,9 mil millones de dólares, lo que representa un aumento del 8,2% respecto al año anterior. El incremento se justifica ante las preocupaciones de seguridad provocadas por Corea del Norte, China y Rusia.

El Ministerio de Defensa señaló que busca orientar al ejército hacia una fuerza de alta tecnología. Los recursos destinados al control operativo en tiempo de guerra, que se transfieren desde Estados Unidos, aumentaron un 35% y se mantienen como objetivo para 2029. Los presupuestos de sistemas no tripulados e inteligencia artificial crecen, y los drones se posicionan como el principal medio de combate. El gasto en drones aumentó aproximadamente un 20% respecto al año anterior.

A pesar del aumento, el presupuesto representa solo el 2,33% del PIB interno bruto, por debajo del objetivo del 3,5% que el presidente Donald Trump ha solicitado. El ministerio indicó que fortalecerá las fuerzas de reserva y el apoyo del sector privado debido al envejecimiento de la población y la disminución de los recursos de reclutas. El costo del avión de combate KF-21 Boramae aumentó a 3,3 billones de won, y se destinaron aproximadamente 100 billones de won al programa de submarinos nucleares.