Debido a la falta de mantenimiento en las ciclovías, un ciclista realiza 'guerrilla de jardinería urbana' con un cortasetos montado en su casco para evitar que las ramas de los árboles golpeen a los usuarios. Este dispositivo se creó con un motor de un antiguo cortasetos manual y un kit de casco impreso en 3D.

El cortasetos, operado por un control conectado al manillar de la bicicleta, corta las ramas cuando el ciclista gira la cabeza en la dirección correcta.

Este dispositivo cumple su función sin dañar la cabeza del ciclista ni representar un peligro para otros usuarios de la vía.