Muchos automóviles actuales ofrecen comodidades como desbloqueo remoto, pre-enfriamiento del interior, seguimiento de ubicación y llamadas de emergencia automáticas a través de sistemas basados en la nube. Estos servicios se construyeron sobre fundamentos existentes desde los años 90, como OnStar de GM, y hoy están presentes en casi todos los grandes fabricantes. Sistemas con nombres diferentes, como HondaLink, FordPass y BMW ConnectedDrive, comparten funciones muy similares.

La mayoría de estas características continúan después de un período de prueba gratuito que se ofrece tras la entrega del vehículo nuevo, y requieren una suscripción mensual. Los usuarios han aceptado estos servicios y están dispuestos a pagar por ellos. Sin embargo, cuando finalicen los períodos de servicio ofrecidos por los fabricantes, estas funciones podrían desactivarse y el vehículo quedaría limitado únicamente a sus funciones mecánicas básicas.

El automóvil que posea en el futuro podría perder muchas de las comodidades digitales que hoy disfruta. Cuando se interrumpa la conexión en la nube, el vehículo se convertirá simplemente en un medio de transporte, no en un asistente inteligente como antes.