Para hacer funcionar un refrigerador estándar, generalmente se necesitan 3 a 4 paneles solares de 300 W. Esta cifra se basa en las necesidades de potencia del aparato, como los 1 200 a 1 800 W que consume al arrancar y los 500 a 700 W que requiere durante el funcionamiento. Se asume una captación eficiente de la luz solar.
Si se trata de un mini refrigerador para autocaravana o lugar de trabajo, con solo 300 a 400 W de arranque y 100 a 200 W de funcionamiento, un único panel de 300 W puede ser suficiente. Por el contrario, un modelo French door de gran capacidad requiere 1 200 a 1 800 W al arrancar y 500 a 700 W para funcionar de forma continua, lo que exige al menos 3 a 4 paneles. Para operar sin luz solar se necesita almacenamiento adicional.
Los paneles solares solo producen energía mientras hay luz diurna, por lo que para que el refrigerador funcione de noche o en días nublados se requiere una batería o una estación de energía portátil. Además, la cantidad de paneles puede variar según factores como la ubicación geográfica, el ángulo solar estacional y la eficiencia del panel. Por ello, al diseñar el sistema deben considerarse las condiciones climáticas locales y la capacidad de almacenamiento de energía.
