Un análisis automotriz ha recopilado cuatro problemas básicos que suelen ocurrir en los motores V8.

El primer problema es el exceso de calor generado por la colocación de los turboenfriadores en el espacio en forma de V del motor. Este calor puede hacer que las mangueras de plástico y las líneas de enfriamiento cercanas se vuelvan rígidas y se agrieten; en algunos casos, los propietarios de vehículos deben agregar un litro de aceite cada miles de conducción.

El segundo problema es la dificultad de acceso para el mantenimiento debido al gran tamaño del motor; reemplazar las juntas y seguros ubicados debajo de los turboenfriadores y otros componentes a menudo requiere retirar completamente el motor. Los tercer y cuarto problemas son la compleja mecánica de los sistemas de desactivación de cilindros y la complejidad general del motor, lo que aumenta los costos de mantenimiento.