Durante la ampliación de la red de calefacción urbana de baja emisión en el distrito londinense de Southwark, llevada a cabo por Nobart en 2024, el equipo de MOLA descubrió bajo el asfalto de Old Kent Road un tramo de calzada romana prácticamente inalterado. El hallazgo confirma físicamente que la actual carretera A2 sigue casi exactamente el mismo trazado que la ruta antigua.

El segmento exhumado, de 5,8 metros de ancho y 1,4 metros de espesor, conservaba sus elementos constructivos originales: una base compacta de gravas, dos capas de rodadura y una capa superior de material granular. Este descubrimiento obliga a revisar la cartografía de las vías romanas en la zona de Southwark.

Las obras constituyen un caso de referencia sobre el impacto de las intervenciones de infraestructura sobre restos arqueológicos. El siguiente paso será proseguir las excavaciones y recabar más información sobre el yacimiento.