Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y la Estación Biológica de Doñana (CSIC) han analizado, en un trabajo publicado en la revista Earth-Science Reviews, más de 4.000 registros fósiles y datos de 322 especies procedentes de 20 cuencas cenozoicas diferentes. El estudio supera la dificultad de datar sedimentos continentales fragmentados mediante un conjunto de datos que, además de roedores, incluye fósiles de lagomorfos (conejos, picas) e insectívoros (musarañas, topos, erizos); estos nuevos grupos representan el 22 % de la base de datos y mejoran la precisión cronológica en determinados intervalos temporales.