Christophe Helmke y su equipo de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca, examinaron tres glifos pintados en rojo en la pared de una cueva de la antigua ciudad de Chalcatzingo, en el centro-sur de México. Estas imágenes, descubiertas en la década de 1980, se interpretan como marcas rituales dejadas por personas procedentes de Teotihuacán. Los investigadores utilizaron software de mejora fotográfica digital para revelar los detalles de los glifos y publicaron sus hallazgos en la revista Antiquity.
Descubiertas pinturas rupestres que podrían formar parte del sistema de escritura mesoamericano
Tres glifos en la cueva de Chalcatzingo, México, aportan nuevas pruebas que respaldan la existencia de un sistema de escritura teotihuacano.
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