DeadLock ransomware utiliza la blockchain de Polygon para ocultar direcciones de comando y control (C2), evitando así la detección de su infraestructura. Este método reduce la dependencia de los operadores de dominios y servidores web tradicionales. Sin embargo, como señala Microsoft, esta infraestructura no está completamente exenta de detección; aún requiere proxies privados y los archivos alojados en el servicio de nube Wasabi pueden eliminarse.

DeadLock utiliza hasta el 29% de los recursos del sistema en memoria y el 70% de la CPU durante el proceso de cifrado, permitiendo a los usuarios continuar utilizando sus máquinas. El cifrado se realiza con claves XChaCha20 y la curva elíptica Curve25519. Los datos cifrados se renombran con la extensión '.dlock' y se cambia el fondo de escritorio.

Microsoft recomienda fortalecer las defensas de los puntos finales contra los ataques de DeadLock. Esto incluye protección antivirus basada en la nube, bloqueo en EDR, protección contra manipulaciones, investigación y corrección automáticas, e interrupción automática de ataques. Además, se sugiere habilitar el Acceso Controlado a Carpetas para restringir cambios no autorizados en archivos y activar reglas de reducción de superficie de ataque.